Nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie

Antonio Bravo y Uriel López / 12.10.19

Galería A4


Vista de sala principal de galería A4




La ocupación es un modo útil, conveniente y necesario de emplear el tiempo. Se refiere a una actividad como trabajar y tener una función. La ocupación es apoderarse del control por la fuerza.

Ceder es un acto de voluntad, no de necesidad, ceder puede ser prudencia y supervivencia.

¿Qué nos dice, que en una pequeña comunidad haya sucedido lo que nunca, qué se haya robado un burro? Cuando la codicia es sagrada, robar es ley.

La exposición nadie se ocupa de quien no se ocupar de nadie pone al centro de su reflexión nociones de ocupación, domesticación y robo. De un colmillo animal hasta uno humano, el acontecimiento de un robo, la búsqueda exhaustiva o la petrificación de formas, son algunas de las aristas que componen la muestra. A través de la escultura, fotografía y video, se estudian los roles “naturalmente” asignados a animales de carga, caza o compañía, como un reflejo de domesticación propia.


Antonio Bravo y Uriel López