Un jardín no es necesariamente bello, húmedo o caluroso

Imanol Castro / 06.08.19

Galería A4


Vista de sala principal de galería A4




En Un jardín no es necesariamente bello, húmedo o caluroso, Imanol Castro presenta una serie de pinturas así como una instalación que reúne varios objetos y distintas piezas. La mayor parte de las pinturas cuentan con un formato similar y varias de ellas conservan retículas u otra forma de trazos o notas preparatorias. El proceso de trabajo detrás de la producción de las imágenes queda de esta manera expuesto. La mayor parte de estas obras muestran escenas o escenarios cotidianos en los que distintos objetos y elementos parecen fundirse entre ellos: sillas, mesas, personas y, notoriamente, plantas. Esto se logra a través de trazos gestuales y la prominencia de formas que se asemejan a manchas – algo que también otorga una apariencia de estudio a cada pintura. Las imágenes son ambiguas en este sentido. Más que una imagen terminada, de acuerdo a expectativas generales, las pinturas resumen una suma de instantes que la articularon hasta ese momento: la tela en crudo, los trazos preparatorios, la aplicación de una solución gestual y hasta la adhesión de elementos ajenos a la superficie, como diminutas basuras, que generalmente son removidos por los pintores.

La presencia de las plantas en estas piezas, como se mencionó, es recurrente y su importancia es apreciable en el título de la muestra. Los elementos naturales en las pinturas se relacionan con la jardinería y con un tipo de variación y práctica doméstica. Más que pertenecer al terreno del paisaje o inclusive de un jardín o parque público, aquí la naturaleza esta confinada a un recipiente que sirve de maceta, su desarrollo está sometido a la decisión humana. En la instalación Sin título que se presenta en esta exhibición, Imanol Castro parece articular un jardín sin una base de área verde, algo prototípicamente urbano, a través de varios objetos, pinturas y algunas plantas contenidas en distintas piezas de cerámica elaboradas, también, por el artista. Sus intereses pictóricos son apreciables en las cerámicas. La presencia de las plantas, tanto en las pinturas como en la instalación, exponen un impulso y placer por construir este tipo de espacios a escala humana, apreciable en los parques públicos o jardines domésticos, aunque esto en el fondo revele una particular relación del hombre con la naturaleza.

Sin lugar a duda, este tipo de relación ha tendido hacia la dominación. A través de una investigación gestual, Imanol Castro apunta hacia esta conclusión en un políptico que es parte de Un jardín no es necesariamente bello, húmedo o caluroso. Estas 7 piezas están marcadas formalmente por una diagonal que atraviesa las telas y que se deriva de la bandera del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en la que se contrastan los colores verde y negro. Teniendo como eje dicha diagonal, va transformando, desdibujando y manchando su límite hasta desaparecer el color verde y llegar a un monocromo negro.


Daniel Garza Usabiaga